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Obras de acondicionamiento la pista
de esquí de Sierra Nevada. Por todos es
bien conocido el valor del Macizo de Sierra Nevada, por
algo es Parque Nacional. Es una elevación que ha servido
de isla para la vida, preservando gran cantidad de flora
y fauna propias, en la actualidad, de zonas mucho más
norteñas.
No obstante, en Julio de 2004, podíamos ver, a una altitud de unos
2.700 metros y a muy poca distancia de donde estábamos
disfrutando de endemismos como
Plebícula golgus, Erebia hispania hispania, Agriades
zullichi..., una triste imagen: las excavadoras destrozaban el suelo para
acondicionar la pista de esquí de Sierra Nevada.

Es indignante ver la desmedida
protección que se tiene hacia la conservación de parques
como este, impidiendo incluso a los entomólogos
prospectar con fines y acreditaciones científicas y que,
no obstante, se consientan obras de esta envergadura sin
ningún pudor y motivados meramente por el dinero que
proporciona la estación de esquí.
¿Debe sufrir una agresión así uno de los terrenos con
mayor cantidad de endemismos de la Península Ibérica
sólo para crear un espacio de ocio? Esto no es
el desarrollo sostenible que tanto nos intentan vender.
Tampoco veo en la imagen a ningún coleccionista
compulsivo exterminando la colonia... una vez más
estamos ante la destrucción incontrolada del hábitat.
ASÍ, NO!
Haremos un repaso de la importancia de la biodiversidad
de Sierra Nevada:
En cuanto a especies vegetales, el macizo de
Sierra Nevada presenta un número muy elevado de
endemismos, unas 60 especies exclusivas, que
representa la mayor biodiversidad de Andalucía y de toda
la Península Ibérica. Por otro lado hay un gran número
de especies norteafricanas y, además, es un magnífico
lugar para estudiar especies que encuentran su hábitat
óptimo en centro Europa y no habitan en zonas tan
meridionales como Andalucía. En este macizo están
representados todos los pisos bioclimaticos, desde el
más calido, el termomediterráneo, que se localiza en
algunas zonas de la Alpujarra y donde se desarrollan los
encinares béticos junto a palmitos, naranjos y
algarrabos, a los de las mayores altitudes, como son el
oromedieterráneo (piornales y enebrales nevadenses, y
los sabinares y pinares béticos) y el crioromediterraneo,
donde hay ausencia total de árboles y en el que se
desarrollan los pastizales nevadenses de alta montaña.
En los pisos intermedios, meso y supra, podemos
encontrar los encinares nevadenses, quejigales y
acerales béticos, así como los robledales nevadenses.
Esta variedad de pisos bioclimáticos provoca un dato
realmente impresionante. En Sierra Nevada existen más de
2.100 especies de plantas superiores. El interés que
despierta entre los científicos se incrementa, no solo
por el número de endemismos de la sierra, sino también
por los endemismos peninsulares que se encuentran
presentes y las especies escasas o raras en Andalucía y
que encuentran aquí su único lugar conocido en todo el
sur peninsular.
Fauna
Sierra Nevada posee además un gran número de
invertebrados endémicos, de los que 15 son mariposas,
como Plebicula golgus o la muy conocida
Parnasius apollo nevadensis. Hay 37 coleópteros
endémicos, como el Iberocardium loquinii y 90
especies exclusivas de insectos acuáticos. Las aves
forman una comunidad muy importante y bien representada.
Destaca el águila real, acentor alpino y el roquero
rojo. La reina de la Sierra es la cabra montés aunque
también existen otros mamíferos de menos tamaño como el
topillo nival.
Texto tomado de
http://waste.ideal.es
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